Durante el año pasado, estuve en bastantes jornadas en las cuales se hablaba del Big Data.

En ellas, se hablaba de las oportunidades de negocio que traerá el uso de esa enorme cantidad de datos que estamos generando al usar nuevas tecnologías (app, wearables, redes sociales…).

Tengo que reconocer que da un poco de miedo y a veces nos podemos sentir “vigilados”, pero este control puede ser de gran utilidad cuando estamos hablando de nuestra salud. Si guardamos datos sobre nuestro estado de salud mediante distintos indicadores, estos pueden ser utilizados por profesionales sanitarios cuando sean necesarios.

¿Qué os parece?

Aquí podéis encontrar más información sobre el Big Data para la salud